El cine y la ciudad. NYC.

Hay ciudades que conocemos como si las hubiéramos visitado mil veces. O eso pensamos. Hay calles, avenidas, parques, que creemos haber recorrido de punta a punta. Edificios que podríamos dibujar con los ojos cerrados. Sirenas, atascos y sonidos que nos suenan casi familiares. Mapas de barrios, rincones, ríos, que podríamos trazar directamente de memoria. Paseos que creemos haber dado. Frases que asociamos a lugares que no hemos visitado. Músicas que nos recuerdan a paisajes que no hemos disfrutado en vivo. Tantas y tantas.

La cámara y la escritura de Woody Allen, la luz de Gordon Willis y la música de Gershwin, componen un fresco de Nueva York de apenas 4 minutos que condensa una ciudad entera, que captan el espíritu de Manhattan, su realidad y su mito. Y que disfrutamos con gozo, pensando que, de un modo u otro, casi todos somos algo neoyorquinos.

No hay comentarios: